Hablamos con el corredor formado en Elkar Kirolak de su paso al profesionalismo.

Txomin Juaristi Arrieta (Markina-Xemein, 1995) ha sido el último ciclista proveniente de la prolífica cantera de lo que a día de hoy conocemos cómo Baqué Ideus BH Team.

Julián Gorospe, Igor Astarloa, David Etxebarria, Iban Mayo, Joseba Beloki, Iñigo Landaluze, Mikel Zarrabeitia, Unai Etxebarria, Pedro Horrillo o otros más recientes cómo Álex Aranburu y Julen Amézqueta – ambos integrantes de la actual plantilla del Caja Rural – Seguros RGA son algunas de las perlas formadas en el equipo vizcaíno.

Txomin que cuajaría una temporada muy consistente en las filas de Baqué BH sería muy regular en 2017, siendo vencedor del Trofeo Vélez en Durana, segundo en la Volta Portugal do Futuro y tercero en la Subida a Gorla y en Antzuola se ganaría la experiencia de ser stagiaire del Euskadi Basque Country Murias en los últimos coletazos de la campaña.

Sin embargo, el paso definitivo le llegaría en éste 2018 de la mano de una renovada Fundación Euskadi en la que con la figura de Mikel Landa de ‘patrón’, Juaristi ha sido uno de los 12 que afrontan este nuevo reto en la Categoría Continental.

«Creo que habrá mucha diferencia en el paso de Profesional Continental o al World Tour. En Continentales se nota mucho cuándo compites con los equipos del UCI World Tour, yo por ejemplo lo noté en Mallorca, Andalucía o Valencia… Pienso que ahí habrá mayor diferencia» esgrime nuestro ex.

«A mí personalmente, no se me ha hecho muy duro el salto a Continental, pero del año anterior en amateur que dominaba más la categoría y ahora que estoy bien, me cuesta más lograr esos resultados, reunir confianza y demás» dice el que fuera ganador de la montaña en el Trofeo Palma (1.1).

17º seguido por su coequipier, Ibai Azurmendi en la etapa reina de la Vuelta a Asturias acabada en el Alto del Acebo y 16º en Cerler (Vuelta a Aragón), Txomin Juaristi ha dado muestras de su calidad, pero tiene claro que le queda mucho camino por delante.

«Mi objetivo hasta la fecha ha sido disfrutar de las carreras y coger escapadas. He sido más valiente a la hora de las fugas, sé que no estoy para ganar y de lograrlo sería a través de que esa escapada llegue. Eso lo he conseguido, pero también me han reventado. En Castilla y León por ejemplo, lo que hizo Rubén Plaza (Israel Cycling Academy), se nota que él viene del World Tour».

El uso del pinganillo es una de las principales novedades para el de Markina.

«Proporciona una enorme tranquilidad, de cara a los detalles del recorrido y también para la seguridad»

«Creo que las etapas cortas dan más espectáculo porque son más impredecibles»

«En aficionados se corre a lo loco. En pros, sabes más o menos cuándo va a llegar una escapada o no».

Comparando las prestaciones y comparando el campo amateur y la categoría Continental, el escalador de 22 años nos explica que «tienes bloques para poder descansar de la competición, en aficionados corres casi todos los fines de semana y aunque tengas ciertos objetivos tienes que ser regular toda la temporada».

Fotos: Oskar Matxin/Twitter